
La adopción de la inteligencia artificial (IA) en las organizaciones está avanzando a gran velocidad, en muchos casos sin el control ni la supervisión necesarios, lo que está generando nuevos riesgos de ciberseguridad que las empresas deben abordar de forma prioritaria.
Según fibratel, multinacional española especializada en soluciones y servicios TI, la IA ya forma parte del día a día de muchas compañías, incluso en aquellas que no cuentan con un proyecto formal, debido al uso de herramientas como ChatGPT o Copilot por parte de los empleados. Este escenario ha dado lugar a una nueva realidad: la inteligencia artificial está integrada en los entornos corporativos, pero en muchas ocasiones sin gobierno, sin políticas de control y sin infraestructuras preparadas para soportarla de forma segura.
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