
Las redes sociales atraviesan una nueva etapa. Lejos de perder protagonismo, siguen siendo el principal espacio donde los consumidores descubren productos, siguen la actualidad, se entretienen y participan en conversaciones. Sin embargo, la forma en que los españoles se relacionan con ellas ha cambiado. El usuario ya no consume contenidos de manera pasiva: analiza, cuestiona y selecciona con mayor criterio aquello que ve, comparte y compra.
Esta es una de las principales conclusiones del Observatorio PHI de consumo, influencia y confianza digital 2026*, el último estudio PHI, la agencia de marketing estratégico referente en el sector, que identifica el auge del Consumidor Digital Crítico: un perfil que mantiene intacto el papel de las redes sociales en su día a día, pero que exige una mayor calidad de la conversación, más credibilidad y un uso más responsable por parte de plataformas, creadores y marcas.
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