
Eduardo Mendoza ha perfeccionado a lo largo de décadas un arte tan complejo como escurridizo: la capacidad de entrelazar la sátira corrosiva, el equívoco hilarante y la intriga policiaca con una prestancia estilística que dignifica cada página. En La intriga del funeral inconveniente, el galardonado autor barcelonés vuelve a demostrar por qué es el maestro indiscutible de la novela de humor detectivesco en español. Estamos ante un mapa perfecto de picaresca contemporánea, un relato policiaco atípico y mordaz que no solo busca entretener, sino también retratar las grietas, hipocresías y excentricidades de la sociedad con una elegancia impecable.
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