
En los pliegues de los Alpes Julianos, donde la frontera entre Italia y Austria se desdibuja bajo el peso de la nieve y el silencio, se encuentra Travenì. Podría ser un paraíso de postal, pero en la pluma de Ilaria Tuti, este pueblo se convierte en un laberinto de sombras y pecados antiguos. Flores sobre el infierno no es simplemente el debut de una serie criminal; es una obra que eleva el género noir a una categoría casi antropológica, donde el paisaje grita tanto como las víctimas y donde la verdadera oscuridad no reside en el bosque, sino en lo que el tiempo ha intentado ocultar.
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