
Abrir la puerta de casa, una acción cotidiana para la mayoría de las personas puede convertirse en una barrera física que altera la comodidad y seguridad de millones de personas con movilidad reducida. En España, según datos del INE, hay unos 4,3 millones de personas con discapacidad, cerca de un 9% de la población. La comparativa es que solo el 0,6% de las viviendas son accesiblesi, una realidad que refuerza la necesidad de soluciones que faciliten la autonomía en el hogar.
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