
La Inteligencia Artificial se está convirtiendo en una herramienta habitual para hacer deberes, preparar trabajos o resolver dudas escolares. Sin embargo, los expertos de Kaspersky advierten de que su uso también plantea nuevos retos para los menores, ya que las respuestas generadas por estas herramientas pueden contener errores, inventar información o exponer datos personales si no se utilizan de forma responsable. Cada vez más estudiantes recurren a asistentes basados en IA para explicar conceptos complejos, obtener ideas para una redacción, preparar presentaciones o resolver ejercicios. Aunque estas herramientas pueden facilitar el aprendizaje, también hacen necesario desarrollar nuevas competencias digitales. Hoy ya no basta con saber buscar información en Internet: los menores deben aprender a verificar lo que leen, identificar posibles contenidos falsos y proteger la información que comparten.
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