La inteligencia artificial se consolida como uno de los ámbitos que mayor interés despierta entre los inversores españoles. Según una encuesta realizada por la plataforma de inversión Lightyearentre inversores españoles, el 81% ya invierte o tiene previsto invertir en empresas vinculadas a la inteligencia artificial en los próximos 12 meses.
Eight out of ten AI projects fail due to data and strategy issues, while successful projects focus on clear vision and quality data.
La Inteligencia Artificial se ha consolidado como una de las principales prioridades estratégicas para las empresas de todo el mundo. Pero su rápida adopción contrasta con una realidad: muchas compañías están teniendo dificultades.
Por todo ello, VASS, compañía global de tecnología especializada en generar valor de negocio a través de la transformación (digital) inteligente, integrando tecnología, datos, inteligencia artificial y talento, observa que cerca del 80% de los proyectos de IA encuentran dificultades para evolucionar más allá de una fase piloto y consolidarse de forma integrada en las organizaciones.
AMD ha anunciado hoy sus planes de invertir hasta 2.000 millones de libras durante los próximos cinco años en el Reino Unido para acelerar la innovación y la investigación en IA, así como para ampliar el acceso a los recursos de computación necesarios para el crecimiento económico a largo plazo y el liderazgo científico en todo el país.
Durante su intervención en London Tech Week, la presidenta y CEO de AMD, la Dra. Lisa Su, presentó una serie de inversiones y colaboraciones estratégicas diseñadas para ayudar a acelerar el ecosistema de IA del Reino Unido y ampliar el acceso a la computación avanzada que sustenta el descubrimiento científico y la innovación en el sector público.
En un contexto en el que la inteligencia artificial se ha convertido en un recurso omnipresente y donde el conocimiento, las respuestas y la información están disponibles en segundos, los líderes de todas las industrias coinciden en una misma inquietud: si el conocimiento ya no es una ventaja competitiva, ¿dónde reside ahora el valor del liderazgo? Esta pregunta refleja el cambio de era que obliga a revisar qué significa liderar cuando la tecnología lo acelera todo.
La Inteligencia Artificial (IA) se desarrolla cada vez más para analizar señales neuronales, modelar comportamientos y anticipar patrones de toma de decisiones. Esto está marcando un cambio de paradigma: pasar de sistemas centrados únicamente en el procesamiento de datos a tecnologías capaces de interpretar e interactuar con la cognición humana. Durante Kaspersky HORIZONS, la conferencia anual de referencia de Kaspersky sobre el futuro de la ciberseguridad en Europa, celebrada este año en Roma el 19 de mayo, la compañía analizó qué implica esta evolución de la IA para la privacidad mental y la autonomía cognitiva.
La aprobación por parte del Consejo de Ministros del Proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial supone un nuevo escenario para las empresas españolas, que deberán adaptar sus sistemas, modelos y arquitecturas de datos a un entorno regulatorio mucho más exigente en materia de transparencia, supervisión y responsabilidad. TIMIA, compañía especializada en inteligencia artificial, datos y analítica avanzada, considera que la regulación acelerará un cambio profundo en la forma en la que las organizaciones diseñan, gobiernan y despliegan soluciones basadas en IA.
La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa o una herramienta aislada para convertirse en algo mucho más profundo: una capa que ya está cambiando la forma en la que operan las grandes corporaciones. Softtek, líder en soluciones tecnológicas globales, analiza cómo esta tecnología está redefiniendo no solo los procesos, sino también la manera en la que las organizaciones toman decisiones, se estructuran, y compiten en entornos cada vez más complejos.
La adopción de la inteligencia artificial (IA) en las organizaciones está avanzando a gran velocidad, en muchos casos sin el control ni la supervisión necesarios, lo que está generando nuevos riesgos de ciberseguridad que las empresas deben abordar de forma prioritaria.
Según fibratel, multinacional española especializada en soluciones y servicios TI, la IA ya forma parte del día a día de muchas compañías, incluso en aquellas que no cuentan con un proyecto formal, debido al uso de herramientas como ChatGPT o Copilot por parte de los empleados. Este escenario ha dado lugar a una nueva realidad: la inteligencia artificial está integrada en los entornos corporativos, pero en muchas ocasiones sin gobierno, sin políticas de control y sin infraestructuras preparadas para soportarla de forma segura.
El auge de la inteligencia artificial está acelerando la sofisticación y automatización de las campañas de ransomware, phishing y robo de credenciales. Las amenazas evolucionan hacia ataques cada vez más rápidos, personalizados y difíciles de detectar, especialmente en entornos de trabajo híbridos y distribuidos donde el modelo tradicional basado en endpoints físicos empieza a mostrar limitaciones frente a ataques automatizados y basados en identidad.
En pleno 2026, la inteligencia artificial ya no es una promesa tecnológica: es un motor industrial con impacto directo sobre la infraestructura eléctrica global. Cada modelo generativo, cada sistema de entrenamiento masivo y cada servicio basado en IA incrementa de forma exponencial la necesidad de capacidad de cálculo. Y detrás de esa capacidad hay una realidad menos visible, aunque crítica: la energía. Según la Agencia Internacional de Energía, el consumo eléctrico de los centros de datos podría duplicarse este mismo año, superando los 1.000 TWh; una cifra equiparable al consumo total de Japón. Goldman Sachs Research estima que la demanda energética de los data centers crecerá un 165% antes de 2030, impulsada principalmente por la IA generativa. El impacto ya no es marginal.