
La llegada de los agentes de inteligencia artificial ha cambiado la manera en que las empresas abordan problemas complejos donde las reglas tradicionales resultan insuficientes. Sin embargo, en el ámbito empresarial empieza a cobrar fuerza una pregunta crítica: ¿qué sucede después de que un agente resuelva una tarea?
A pesar de los importantes avances alcanzados gracias a los modelos de lenguaje, la mayoría de los agentes actuales pueden resolver cientos de tareas con éxito y, aun así, comenzar prácticamente desde cero ante cada nuevo caso. Según Softtek, líder en soluciones tecnológicas globales, esto genera un cuello de botella donde los beneficios de la automatización se estancan debido a la necesidad de mantener un nivel constante de supervisión humana.
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