
El Escanear el código QR de la carta de un restaurante, pagar un aparcamiento o consultar información turística se ha convertido en un gesto cotidiano. Pero esa familiaridad está siendo aprovechada también por los ciberdelincuentes.
El phishing mediante códigos QR, conocido como quishing, se ha convertido en uno de los vectores de ataque que más rápidamente están creciendo. De hecho, Microsoft detectó 18,7 millones de ataques de este tipo en marzo de 2026, frente a los 7,6 millones registrados en enero, lo que supone un incremento del 146% en apenas tres meses.
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