
Se acerca la Navidad y con más prisa que otros años, según parece. Y es que, una norma no escrita de este periodo festivo del año suele ser que el puente de diciembre se aprovecha para adornar las casas: sacar el árbol, desempolvar los adornos y encender todas las luces que teníamos guardadas. Sin embargo, este año los deberes estaban hechos casi desde los primeros días de diciembre, incluso a finales de noviembre ya se veían asomar brillos y destellos por algunas ventanas y las fotos empezaban a llegar a nuestros WhatsApp.
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