
El teléfono móvil es el centro de la vida digital de millones de personas. En él se concentran conversaciones privadas, fotografías, documentos, credenciales de acceso, aplicaciones bancarias, redes sociales, cuentas de correo y herramientas vinculadas al entorno profesional. Esa enorme cantidad de información sensible también ha convertido a los smartphones en un objetivo especialmente atractivo para los ciberdelincuentes.
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