
El fraude de identidad no es nuevo. Lo que sí está cambiando de forma significativa es su capacidad para aprovechar señales que hasta ahora se consideraban especialmente fiables, como una llamada telefónica con una voz conocida o la validación biométrica de un rostro. ESET, compañía líder en ciberseguridad, advierte del avance de la IA generativa en este cambio y cómo está obligando a revisar algunos supuestos básicos sobre cómo se verifica hoy la identidad.
Sigue leyendo