
Preparar la maleta, confirmar la reserva del alojamiento o comprobar la documentación son algunos de los pasos habituales antes de salir de vacaciones. Sin embargo, existe otra revisión que suele quedar en un segundo plano: la del teléfono móvil. Durante un viaje, este dispositivo concentra buena parte de nuestra vida digital. Lo utilizamos para consultar mapas, acceder a reservas, realizar pagos, guardar documentación o compartir fotografías, por lo que también almacena una gran cantidad de información personal que conviene proteger.
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