
El teléfono móvil se ha convertido en una extensión más de la vida personal y profesional de millones de usuarios: desde consultar la cuenta bancaria hasta comprar online, pedir comida o gestionar documentos, gran parte de la información más sensible pasa hoy por el smartphone. Y precisamente por eso, los ciberdelincuentes han encontrado en las aplicaciones móviles un canal cada vez más eficaz para engañar a las víctimas.
Ante esta realidad, los especialistas de ESET advierten de la existencia de aplicaciones falsas diseñadas para hacerse pasar por herramientas legítimas con el objetivo de robar datos personales, credenciales de acceso o incluso dinero. Muchas de estas apps imitan plataformas conocidas o utilizan nombres similares a servicios populares para generar confianza y conseguir que el usuario las instale sin sospechar.
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