
Según el Whitepaper Network tokenization: Powering the e-commerce of today and tomorrow, publicado por Mastercard, los falsos rechazos en tarjetas —transacciones legítimas bloqueadas por credenciales desactualizadas o datos incorrectos— le cuestan a los negocios hoteleros a nivel mundial $443 mil millones de dólares anuales. Pero más allá de ser pérdidas por fraude, la fuga está en la infraestructura de gestión y seguimiento de recursos financieros ya que están construidas a partir de datos mal capturados, tarjetas expiradas que nadie actualizó o cobros que el sistema rechazó porque la información no coincidía. En la industria hotelera, donde cada transacción está ligada a una habitación con fecha y tarifa definida, un rechazo no es solo un cobro fallido, es un ingreso que no se recupera.
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