
Los grandes eventos como el Mundial no distribuyen sus beneficios de forma equitativa entre los negocios de hospitalidad de una ciudad sede, lo que hacen es exponer las brechas que la operación cotidiana toleraba sin medir.
Antes de que comenzara el torneo, los números de la industria ya describían una presión acumulada, según el reporte “2026 State of the Industry” de la American Hotel & Lodging Association, el GOPPAR —la utilidad bruta por habitación disponible— cerró 2025 todavía por debajo de los niveles de 2019, con costos operativos creciendo de forma sostenida por encima de los ingresos; en ese mismo periodo, los costos laborales del sector crecieron 15.3%, superando el crecimiento de ingresos totales de 12.8%.
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