
Una fotografía familiar que ha pasado de generación en generación. La receta escrita a mano de una abuela. El primer dibujo de un hijo. La garantía de un electrodoméstico. Los apuntes de un curso. Un contrato importante… Todos acumulamos documentos y recuerdos que forman parte de nuestra vida. Sin embargo, gran parte de esa información continúa almacenándose en papel, repartida entre cajones, carpetas o cajas, lo que dificulta su conservación y hace que encontrarla cuando realmente se necesita resulte mucho más complicado.
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