
Para muchos de nosotros, mostrar parte de nuestro día a día en las redes sociales se ha convertido en un elemento básico de nuestra vida cotidiana, y eso incluye nuestra vida laboral. Por un lado, mantiene a nuestros amigos y conocidos al tanto de lo que hacemos sin tener que intercambiar necesariamente mensajes; por otro, introduce varios riesgos que podrían afectar a nuestros empleadores, compañeros de trabajo o, incluso, a nosotros mismos. En el peor de los casos, puede incluso poner en peligro tu empleo si incumples las políticas de la empresa.
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