
El consumidor post-confinamiento no tiene miedo a la compra online, lo confirma el último estudio de la consultora Nielsen (mayo, 2020). Desde este último año, comprar online en busca del mejor precio y de es una tendencia al alza. Según el informe anual de IAB en 2019, más de 20 millones de españoles compraron en tiendas online.
El contexto actual, con el aumento de la compra online en los hogares pasando de 450.000 a cerca de 1,1 millón de hogares (Nielsen, mayo 2020), ha propiciado la expansión del Smart Shopping.
La COVID-19 está impulsando el e-commerce en muchos países, y abriendo nuevos retos y oportunidades para los vendedores digitales. Mientras que las restricciones y el miedo a salir a la calle han hecho despegar la cesta de la compra online, el resto del e-commerce se ha mantenido volátil, con un impacto dispar entre unos sectores y otros: turismo y retail tradicional, como moda, ropa y complementos, han reducido sus ventas. Sin embargo, otros sectores como supermercados e hipermercados, material deportivo, productos de cuidado personal, farmacias y parafarmacias, material de oficina y escolar, muebles y decoración para el hogar, alimentación y complementos para mascotas, o videojuegos están viendo la otra cara de la moneda. Así pues, ¿cuáles son los retos y las oportunidades de los e-commerce en momentos de gran demanda como el actual?
El miedo al contagio COVID-19 sigue en nuestro día a día tras la relajación de las medidas de confinamiento. Se cree que este temor ralentizará la transición a la nueva normalidad y seguirá favoreciendo el comercio por Internet. De hecho, el 70% de los participantes de un estudio realizado en Madrid, Cantabria y Canarias por la Universidad Europea, manifiesta este miedo hasta tal punto que ha llegado a cambiar sus rutinas: en la actualidad, el 73% de los encuestados afirma salir de su domicilio solo una vez a la semana o cada 15 días. Con esta situación, es probable que, durante la desescalada, se consoliden los hábitos de consumo del confinamiento, provocando un crecimiento superior al 20% del comercio online en todo el mundo, tal y como señalan los datos de E-commerce Digital Congress presentados por la consultora de marketing y tecnología Making Science y la Cámara de Comercio de España.
El comercio electrónico se ha disparado durante la pandemia, gracias a que ha supuesto la solución para muchos ciudadanos con dificultades de movilidad, pero también una manera sencilla de proveerse en el día a día. Y la cesta de la compra es una de las áreas que más se han potenciado en este ámbito. Gelt ha realizado un análisis sobre la forma en que los españoles han hecho la compra online desde que se decretó el confinamiento el pasado mes de marzo.
Alibaba Group ha presentado el Luxury Soho, una nueva área dentro de los marketplaces Taobao y Tmall en China, que se orienta a los consumidores más jóvenes, o a aquellos que son nuevos en el mundo del lujo.
Adyen y Openbravo anuncian la firma de un acuerdo de colaboración mediante el cual la plataforma de pagos de Adyen estará disponible para los clientes de Openbravo a nivel mundial. Las difíciles condiciones en las que se ha visto inmerso el mercado a raíz de la crisis de la COVID-19 han puesto a muchos retailers en una situación límite. Es por ello que ambas compañías han decidido impulsar el lanzamiento de la solución Openbravo Unified Commerce Hub, que facilitará el despliegue de una estrategia de Comercio Unificado a aquellos retailers que se han visto obligados a cerrar sus establecimientos físicos para garantizar la seguridad de sus empleados y clientes, sin ser capaces de aprovechar el rápido crecimiento de las ventas online y la oportunidad que estas suponen para mantener parte de la actividad de su negocio y como potencial crecimiento.
Aforo limitado, estrictas separaciones entre el público, limitaciones horarias… El plan de desescalada no asegura una vuelta a la normalidad en sectores como el de la hostelería mientras que se propicia una oportunidad para el sector de las bebidas debido al cambio de consumo de bebidas alcohólicas en los hogares españoles.
A pesar de que en un horizonte (cada vez menos) lejano se vislumbra la “nueva normalidad”, las empresas siguen adaptándose a contra reloj a la nueva situación surgida con la crisis de la Covid-19. Su nivel de digitalización (tanto de sus servicios como de sus procesos internos) ha sido clave para llevar a cabo esta adaptación. Por ejemplo, la capacidad de sus plantillas para trabajar en remoto es fundamental para continuar ejerciendo y produciendo hasta que esta crisis sanitaria sin precedentes comience a pisar el freno y se estacione.