
La consultora tecnológica SEIDOR e ISDI han celebrado el AI Inspiration Day en Madrid, una jornada que ha reunido a medio centenar de jóvenes profesionales del ámbito tech de compañías de distintos sectores para actualizar sus conocimientos y reforzar las capacidades que necesitan ante la rápida aceleración de la IA. El programa ha conectado el conocimiento técnico sobre IA generativa y agentes con las habilidades humanas que permiten utilizar estas herramientas con criterio.
El encuentro ha situado esta ampliación de capacidades ante un reto empresarial concreto. La IA generativa y los agentes amplían el alcance de las tareas que estos profesionales pueden abordar. Convertir ese potencial en resultados exige sacar los casos de uso de la fase piloto, integrarlos en los procesos y asignar responsabilidades y métricas claras.
De la demostración al día a día
David Pereira, Global Head of Data & AI de SEIDOR, ha conducido la sesión dedicada a la relación entre IA y negocio. Ha explicado cómo el lenguaje natural se ha convertido en una interfaz de acceso a capacidades avanzadas. Los sistemas multimodales incorporan diferentes tipos de información y los agentes pueden encadenar acciones con una autonomía creciente. Esta evolución amplía los posibles usos dentro de la empresa y obliga a decidir qué modelo resulta adecuado para cada proceso y hasta dónde puede actuar.
En su intervención, ha señalado que el salto decisivo llega cuando estas capacidades deben funcionar de manera sostenida con datos, usuarios y procesos reales. Una demostración puede acreditar potencial, pero no garantiza por sí sola la fiabilidad, la seguridad o el coste de la solución en el día a día. La implantación exige mecanismos de verificación y una responsabilidad clara sobre su funcionamiento y sus resultados. Cuanto mayor es la autonomía, mayor debe ser también la supervisión.
Esta distancia entre la prueba y la implantación explica el denominado «limbo de los pilotos». Un proyecto puede funcionar en un entorno acotado y, aun así, no avanzar mientras la organización no resuelva su integración en la arquitectura, el acceso seguro a los datos y el gobierno de su funcionamiento. Sin estas condiciones, la prueba aporta aprendizaje, pero no se convierte en una capacidad estable de la empresa.
Pereira ha ordenado este recorrido a partir de seis preguntas sobre el punto de partida, el modelo de gobierno, el paso a escala, la arquitectura, la implicación de las personas y la medición del impacto. Diferenciar entre indicadores de valor, uso y control permite comprobar si la iniciativa transforma realmente la actividad y evita que el volumen de pruebas se confunda con resultados.
En este sentido, David Pereira, Global Head of Data & AI de SEIDOR, ha señalado que “generar impacto con IA exige sacar los casos de uso de la fase piloto y llevarlos al día a día de la organización. Para lograrlo, cada iniciativa necesita un propósito claro, un responsable, un modelo de gobierno y una forma de medir resultados”.
Las capacidades que ganan valor
Alejandro Molpeceres, Talent Growth Partnerships de ISDI, ha conducido una sesión sobre talento aumentado y habilidades humanas para perfiles tecnológicos. El contenido ha analizado cómo la automatización transforma las competencias requeridas a estos profesionales. Revisar resultados, colaborar con otras áreas e interpretar el contexto pasan a formar parte del trabajo técnico a medida que los sistemas ganan autonomía.
Alejandro Molpeceres ha señalado que “a medida que la IA asume más tareas, el criterio, la colaboración y la capacidad de interpretar el contexto ganan peso. El talento aumentado combina este componente humano con el conocimiento técnico para aplicar la tecnología con sentido”.
El AI Inspiration Day da continuidad al acuerdo entre SEIDOR e ISDI para impulsar iniciativas dirigidas al desarrollo del talento. El encuentro abre una línea de colaboración que conectará la evolución de la tecnología con las capacidades profesionales necesarias para trasladarla a la empresa.
Conectar con el talento desde la cultura
Tras la sesión, los asistentes se han trasladado al Festival Jardín de las Delicias, celebrado en el recinto Cantarranas de la Universidad Complutense de Madrid. La experiencia se enmarca en el acuerdo de colaboración entre SEIDOR y el festival, orientado a acercar la compañía al talento joven a través de la cultura y la música. SEIDOR ha contado con presencia de marca y con un espacio propio que ha funcionado como punto de encuentro.
En conjunto, el AI Inspiration Day y las activaciones vinculadas al festival han movilizado a alrededor de 250 personas. La jornada ha materializado la colaboración con ISDI y la presencia en Jardín de las Delicias ha extendido la experiencia a la comunidad interna y a nuevos públicos. Ambas alianzas refuerzan la relación de SEIDOR con el talento en Madrid y trasladan su propósito de humanizar la tecnología a una experiencia compartida.