
Los deepfakes generados por IA son realistas, fáciles de hacer para casi cualquier persona y se utilizan cada vez más para actividades de fraude, abuso y manipulación, especialmente para dirigirse a niños y personas mayores. Si bien el sector tecnológico y los grupos sin fines de lucro han tomado medidas recientes para abordar este problema, se ha hecho evidente que nuestras leyes también deben evolucionar para combatir el fraude de los deepfakes. En resumen, necesitamos nuevas leyes que ayuden a evitar que los malos actores utilicen deepfakes para estafar a las personas mayores o abusar de los niños.
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