Con motivo de la celebración, mañana martes 7 de febrero, del Día Internacional de la Internet Segura, S2 Grupo ha destacado la importancia de ciberproteger los hogares y nuestra vida personal para evitar ser víctimas de la ciberdelincuencia.
En un mundo cada vez más digitalizado, la mayoría de las pymes subestiman la importancia de la información que manejan a diario. Por ejemplo, los datos de sus cuentas bancarias, el registro fiscal con sus proveedores y trabajadores, o incluso los datos personales de cada uno de ellos. Sin embargo, y aunque cada vez existe una mayor conciencia sobre el peligro que supone los hackers, muchas veces olvidamos que el 20% de las brechas de seguridad de las pymes las generan los propios trabajadores.
La semana pasada se celebraba la Semana de la Privacidad de Datos, una campaña de concienciación para recordarnos que cualquiera de nuestras actividades online genera un rastro de datos y que, por tanto, necesitamos gestionar mejor nuestra información personal en Internet.
Dentro del ámbito de la Inteligencia Artificial integrada, ChatGPT es una de las aplicaciones más destacadas por usuarios y compañías, gracias a su alto nivel de acierto y su utilidad para el día a día. ChatGPT consiste en un modelo de lenguaje de gran escala desarrollado por OpenAI, que utiliza una técnica de procesamiento automático del lenguaje natural llamada «transformer» para generar texto de manera coherente y fluida. Con ello, la herramienta es capaz de generar de respuestas a preguntas, así como crear contenidos y diálogos, todo ello de forma automática.
A diario somos testigos de cómo el avance de la tecnología transforma a pasos agigantados numerosos ámbitos de nuestra vida cotidiana, y cada vez resulta menos sorprendente ver en la televisión o leer en la prensa cómo la digitalización se integra en nuestra sociedad, con el fin de brindarnos un sinfín de posibilidades que facilitan nuestro día a día. En un mundo en el que nada parece quedarse fuera del alcance de Internet, la protección de nuestra identidad digital, el conjunto de información que como usuarios dejamos registrado en la Red, cobra un valor sustancial, sobre todo si tenemos en cuenta que esta nueva era hiperconectada también ha traído consigo la posibilidad de que nuestros datos personales se vean vulnerados a causa de un ciberataque malintencionado.
Cada 1 de febrero se celebra el “Día del Cambio de Contraseña” para recordarnos lo importantes que son nuestras contraseñas para nuestra seguridad. Este año hay buenas noticias para los que consideramos pesadas las numerosas reglas para crear contraseñas: crear contraseñas seguras no tiene por qué suponer ningún esfuerzo.
Durante el tercer trimestre del año pasado, los ciberataques aumentaron un 28% en el en comparación con 2021, según un estudio de Check Point, fabricante de soluciones de ciberseguridad. De este dato se deduce que en este nuevo año el cibercrimen irá a más, debido a la aparición de nuevos tipos de ransomware, a que cada vez más empresas están empezando a trabajar en ‘la nube’ y porque los ataques vía ‘phishing’ van a seguir siendo un quebradero de cabeza para usuarios y organizaciones.
2022 ha sido un año lleno de titulares sobre brechas de datos críticos y los ciberataques que han eclipsado los hitos de defensa que lograron los equipos de seguridad en todo el mundo. Aunque las empresas han ido actualizando sus tácticas de respuesta en consonancia con el aumento de la actividad ciberdelictiva, está claro que siguen luchando por proteger adecuadamente sus activos.
¿Nos está tomando la delantera la Inteligencia Artificial en diferentes escenarios como en el laboral? ¿Podrían estas tecnologías dejarnos sin trabajo o, por el contrario, mejorarlo? ¿Es posible que también acaben sustituyendo las relaciones humanas y el tan apreciado concepto del amor, tal y como lo entendíamos hasta ahora? ¿Puede ser ChatGPT el final de Google? ¿Skynet y Matrix tomarán conciencia de sí mismos y acabarán con la especie humana? ¿Qué ocurriría si personas con mala intención sumen las capacidades de distintas inteligencias artificiales para el cibercrimen, o para generar bulos e influir en la opinión pública?
Hasta el momento, hemos sido varios los que hemos alertado acerca de la posibilidad que tendrían los delincuentes para utilizar esta tecnología, por ejemplo, para redactar correos de phishing, mensajes de texto como los habituales SMS maliciosos y preparar sitios web fraudulentos de una forma convincente. Esta tendencia es algo que venimos observando desde hace algunos años y ChatGPT consigue bajar aun más el listón de entrada para que cualquier aprendiz de ciberdelincunte intente conseguir sus primeras víctimas.