
El pasado 31 de agosto, OpenAI abrió en Europa el autoservicio de Ads Manager, lo que permite a los anunciantes activar campañas directamente desde la plataforma con un presupuesto diario mínimo de 15 euros. El producto continúa en fase beta y sus posibilidades de compra, medición y optimización siguen evolucionando.
Para WAM, este nuevo escenario no debería abordarse como una extensión automática de las campañas de search. En ChatGPT no se puja por palabras clave, los anunciantes pueden utilizar los denominados context hints, descripciones que ayudan al sistema a entender en qué conversaciones puede resultar relevante una determinada oferta. Esto desplaza parte del valor desde la selección de términos hacia la capacidad de definir qué necesidad resuelve un producto, para quién puede resultar útil y en qué momento.
Un canal con potencial, pero todavía sin benchmarks consolidados
Según el análisis realizado por WAM, el tráfico procedente de asistentes de inteligencia artificial representa actualmente alrededor del 0,30 % del total en las webs analizadas y crece aproximadamente un 30 % anual, aunque todavía parte de una base reducida. Explorar el canal responde por tanto menos a su volumen actual que a la posibilidad de aprender y construir experiencia en un entorno todavía incipiente.
Esta fase inicial obliga también a ser prudentes con las previsiones. ChatGPT Ads todavía no cuenta con benchmarks consolidados entre anunciantes, sectores o tipos de campaña, por lo que cada marca tendrá que construir sus propias referencias a partir de campañas reales. Ads Manager permite trabajar con alcance, clics y conversiones, con modelos de compra CPM y CPC y optimización a conversión mediante facturación por clics o impresiones. Para la medición, dispone de herramientas como Pixel, Conversions API, UTMs y reporting dentro de la propia plataforma.
Viajes, retail y educación parten con mayor encaje
El acceso al canal tampoco es igual para todos los sectores. OpenAI está centrando esta primera fase principalmente en categorías de consumo como bienes de consumo y lifestyle, servicios locales, viajes y experiencias y productos digitales o educación. Los sectores regulados cuentan con mayores restricciones y su elegibilidad varía según la categoría y el mercado. Además, los anuncios no se muestran junto a conversaciones consideradas sensibles.
También influye la audiencia disponible. Entre los usuarios con cuenta, la publicidad puede aparecer en los planes Free y Go, mientras que Plus, Pro, Business, Enterprise y Edu permanecen sin anuncios, al igual que las cuentas identificadas como pertenecientes a menores de 18 años. Para WAM, este escenario invita más a experimentar que a escalar inversión, trabajando durante aproximadamente 90 días con presupuestos acotados, distintos contextos y una medición que permita identificar qué funciona realmente para cada anunciante.
“Este producto está aún en modo aprendizaje. Ahora la ventaja no está en prometer retornos que nadie puede justificar en Europa, sino en empezar a entender qué contextos generan entrega, qué tipo de consumidor responde y qué métricas reales puede construir cada marca. En un canal sin todavía un benchmark público, medir antes que los demás puede convertirse en una ventaja competitiva”, explica Alessandro Orrù, Media Business Director de WAM.