Falsas tiendas de moda creadas con IA: ESET alerta de una oleada de estafas en redes sociales

La utilización de falsas tiendas online o incluso la suplantación de marcas conocidas es algo que los delincuentes llevan usado desde hace años para conseguir nuevas víctimas a las que estafar. Normalmente, la experiencia termina mal para aquel usuario que ha decidido aprovechar los “chollos” que ofrecen estas supuestas tiendas, ya sea porque utilizan los datos de su tarjeta de crédito para realizar cargos indebidos o porque el artículo recibido no se adecua al descrito.

Hace unos meses, nuestros compañeros de Maldita.es se hacían eco de una estafa que estaba usando IA para generar decenas de páginas y perfiles fraudulentos en redes sociales desde donde se ofrecían prendas de todo tipo a precios muy atractivos. En aquel momento se destacó que estas publicaciones podrían llegar a ser reconocidas como falsas si nos fijábamos en puntos clave como las marcas de agua de los videos usados, problemas de sincronización de voz o incluso fallos a la hora de generar las extremidades.

Unos meses después, estas campañas continúan activas y los responsables parece que han aprendido de sus errores, realizando vídeos aún más creíbles destinados a aquellos usuarios que busquen oferta en artículos de moda. Así lo demuestran algunas campañas que llevan activas varias semanas y que utilizan las mismas técnicas para intentar convencer a nuevas víctimas.

Las publicaciones en sí son bastante creíbles y suelen mostrar a una persona en una calle contando lo bien que le queda el vestido que acaba de comprar, aunque también existen otras variantes donde una persona le pregunta de donde ha comprado ese conjunto que tan bien le sienta.

Es importante destacar que, estas publicaciones no contienen una marca de agua que indique que los vídeos están realizados con IA y, aunque las plataformas donde se comparten (principalmente en Facebook e Instagram) sí que indican que es contenido generado con IA, esto no se realiza de forma instantánea, pudiendo encontrarnos con publicaciones recientes como la que está sobre estas líneas donde aún no se avisa de este hecho y haciendo creer a los usuarios que el contenido es real.

La finalidad de estas publicaciones en redes sociales es redirigir a los usuarios a webs preparadas para mostrar un catálogo de vestidos a precios atractivos, donde se muestra el importante descuento que, supuestamente, tienen estas prendas. Esto hace que muchas personas piensen que se encuentren ante una oferta y se lo piensen menos a la hora de realizar la compra, introduciendo para ello los datos de su tarjeta de crédito.

Obviamente, en este tipo de webs no pueden faltar las típicas reseñas falsas de supuestos clientes satisfechos que sirven para que aquel que las visite tenga más confianza. No obstante, si buscamos referencias de estas tiendas online en plataformas como Trust Pilot, no encontraremos reseñas de las webs, al menos hasta que haya pasado un tiempo.

Cuando nos encontramos ante un caso así, donde la apariencia de la web parece legítima y además esta credibilidad viene apoyada por publicaciones en redes sociales es importante centrarnos en revisar los aspectos técnicos en lugar de confiar en solamente en la buena imagen que nos pueda dar a primera vista la tienda online.

Un buen comienzo consiste en revisar el certificado de seguridad para ver cuando se emitió. Este certificado no indica que la web sea segura o legítima, sino que la conexión entre nuestro dispositivo y la web se realiza de forma cifrada y, de hecho, la mayoría de webs maliciosas hace tiempo que ya lo incorporan. Sin embargo, si nos fijamos en la fecha de emisión del certificado, vemos que esta es muy reciente (de hace apenas un mes y con una duración de solo tres meses), lo que debería hacernos sospechar.

De la misma forma que con los certificados de seguridad, los delincuentes suelen incluir datos de contacto y políticas de uso y privacidad dentro de estas webs. De nuevo, esto sirve para otorgarle una apariencia legítima a la tienda online e intentar disipar las sospechas que un usuario pueda tener al encontrarse precios muy atractivos en los productos que se ofrecen.

Sin embargo, los términos y condiciones o las políticas de privacidad que se incluyen suelen ser una copia y pega de documentos genéricos y, en la mayoría de ocasiones, no se mencionan los datos de una persona como responsable legal del tratamiento de la información personal. Como mucho, nos podemos encontrar con un nombre aleatorio o un teléfono de contacto, pero no una razón social o NIF válido.

Lo mismo sucede con las direcciones que se proporcionan, las cuales muchas veces son inventadas, algo que se puede comprobar fácilmente yendo a Google Maps y revisando si la dirección indicada en el apartado de contacto se corresponde con algún comercio registrado o es un domicilio elegido al azar.

n lo que respecta a la actividad de estas campañas y su conexión con otras similares a nivel internacional, podemos comprobar como los dominios de las webs usadas han sido registrados recientemente en un rango de IPs similar pertenecientes a Cloudfare. Esto nos da una pista para determinar que, muy probablemente, no sean las únicas webs de este estilo que se estén utilizando para engañar a los usuarios.

De hecho, si revisamos algunas de las webs alojadas bajo el mismo rango de IPs comprobaremos como alguna de ellas ya ha sido señalada como potencialmente maliciosa y varias están relacionadas con estafas similares de supuestas tiendas online de ropa a buen precio.

Estas campañas se van actualizando y adaptando a cada país y tipo de público y, si bien la que hemos detectado recientemente está dirigida a mujeres a partir de cierta edad, otras pueden estar dirigidas a otros tipos de perfiles completamente distintos, pero usando las mismas técnicas para intentar engañarlos.

Ante esta sofisticación a la hora de engañar a sus víctimas conviene replantearnos las medidas que solían adoptarse para evitar caer en este tipo de trampas. Los videos e imágenes usadas (aun con algunos fallos) ya son lo suficientemente convincentes para la mayoría de la población. Las webs fraudulentas utilizadas son muy creíbles y no despiertan sospechas a menos que nos fijemos en los detalles.

Por ese motivo, conviene sospechar de cualquier publicación y web de este tipo, especialmente si no la conocemos de nada y no aparecen referencias suyas y opiniones de otros usuarios al buscar en Internet. Obviamente, aquellos que obtengan datos más concretos acerca del registro y los certificados de seguridad emitidos para este tipo de webs será más difícil que caigan en la trampa, pero esto es una comprobación que pocos usuarios realizarán.

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