A medida que las organizaciones sanitarias siguen evolucionando digitalmente, una cosa ha quedado clara: el bienestar del paciente debe ser siempre lo primero, pero este no puede estar seguro si los sistemas digitales que lo sustentan están en peligro.
El escenario actual de comunicación interconectada y digitalizada, sumado al incremento del trabajo en remoto, está obligando a las empresas a implementar políticas cuya base es el modelo de confianza cero en lo que respecta a la ciberseguridad, también conocido como Zero Trust. El aumento del número de ciberataques dirigidos a empresas IT y pymes ha provocado la necesidad de exigir un cambio en la protección de datos e identidad digital de usuarios, dispositivos y servicios en red.
Los ciberataques han aumentado de forma considerable, con el ransomware como principal amenaza. Solo en el apartado de accesos y según los datos de Cisco Duo Security, los intentos maliciosos de acceso remoto crecieron un 240% desde el inicio de la pandemia, y aún se mantienen elevados.
A medida que las organizaciones continúan con sus procesos de transformación digital y trasladan más cargas de trabajo, redes y marcos de seguridad a la nube, se incrementa la presión para que las empresas desplieguen soluciones de seguridad suficientemente resistentes para salvaguardar sus redes. Una colaboración de larga duración entre los dos líderes mundiales en ciberseguridad, Thales y Palo Alto Networks, contribuirá a apoyar esta migración generalizada a la nube, permitiendo que las organizaciones implementen sistemas de seguridad Zero Trust a escala. A través de tres integraciones tecnológicas, las empresas obtendrán acceso a los recursos internos dentro de una arquitectura de seguridad sólida y altamente resistente.
Palo Alto Networks, líder en The Forrester Wave™: Zero Trust eXtended Ecosystem Platform Providers, Q3 2020, presenta hoy cinco innovaciones clave que facilitan a los clientes la adaptación del enfoque Zero Trust en todo el conjunto de su seguridad de red.
Ha pasado poco menos de un año desde que las empresas tuvieron que responder a los cambios y las limitaciones impuestas por la COVID-19. De la noche a la mañana, muchos de ellos tuvieron que adaptar sus procesos analógicos y digitales y se aventuraron en la nube por primera vez para que cada uno de sus empleados pudiera seguir trabajando de manera productiva y eficiente desde casa. En este sentido, el uso de la nube aumentó repentinamente en un 50%.