
¿Puede un agente de inteligencia artificial ocupar el asiento de un directivo cuando estalla una crisis regulatoria? Para responder a esa pregunta, un equipo internacional de la comunidad RepresentAI ha diseñado un experimento: una sala de consejo en la que los nueve puestos del comité de dirección de una empresa cotizada están ocupados por agentes, mientras la compañía afronta una crisis derivada del reglamento europeo de IA. Un participante humano ocupa uno de los asientos y pregunta.
Del equipo forma parte María Campillo, Global Practice Director of Leadership de la consultora global de estrategia de talento BTS, junto a Christine Chow, expresidenta de la International Corporate Governance Network (ICGN), y Sarah Rench, Global AI Security Leader en Avanade y fundadora de RepresentAI. La conclusión tiene dos caras: los agentes manejan la norma mejor de lo esperado pero no alcanzan el nivel humano en otros puntos.
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