
La confianza es uno de los pilares de la relación entre empresas y clientes y, en las comunicaciones móviles, empieza por reconocer quién envía cada mensaje. Durante el primer semestre de 2026, las estafas mediante suplantación por teléfono, SMS y correo electrónico concentraron el 40 % de las consultas de la ciudadanía al servicio 017 de INCIBE, según el balance publicado en agosto por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.
Además de identificar al remitente, el usuario necesita poder continuar la conversación cuando requiere ayuda. Para abordar ambas cuestiones, Odigo, proveedor de soluciones tecnológicas para la gestión de la experiencia de cliente, destaca el potencial del RCS (Rich Communication Services o servicios de comunicación enriquecida). Esta evolución del SMS combina la verificación de marca con contenido multimedia y opciones de respuesta, ofreciendo nuevas posibilidades para conectar la mensajería móvil con los servicios de atención.
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