
España se encuentra en pleno pico de la temporada de festivales de música y grandes eventos deportivos, que concentra cada verano miles de metros cuadrados de infraestructura temporal: escenarios, pantallas LED, sistemas de sonido y cableado que permanecen desplegados durante días antes de que el público acceda al recinto. Según la Asociación de Promotores Musicales (APM), solo en 2025, la industria de la música en vivo facturó 807,2 millones de euros.
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