
Para aprender a proteger este elemento tan importante de nuestra vida digital resulta fundamental saber reconocer cuáles son las amenazas a las que nos enfrentamos. Aquí podríamos diferenciar dos grandes tipos: las que no requieren de la instalación de ningún tipo de aplicación y son independientes del sistema operativo usado, y aquellas que requieren de haber instalado una aplicación, ya sea mediante un enlace proporcionado por los atacantes o incluso a través de una tienda de apps oficial.
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