
Durante el último año, la Inteligencia Artificial Generativa -como ChatGPT- ha ido ganando presencia. Muchas empresas siguen explorando las capacidades que puede brindarles la IA para proteger sus equipos, pero mientras tanto, los ciberdelincuentes están sacando todo su potencial para explotar vulnerabilidades y crear nuevos vectores de ataques. Un año después del lanzamiento de ChatGPT, se puede observar cómo muchos servicios de ciberdelincuencia ya utilizan de manera habitual la IA generativa, especialmente en el ámbito de la suplantación y la ingeniería social, y están eludiendo las restricciones de ChatGPT para usarlo sin límites y aumentar así la eficacia de sus ataques.
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