
Entre los españoles que invierten activamente, el 69% lo hace de forma regular. Pero esa cifra global esconde un país con formas muy distintas de relacionarse con el dinero: mientras un catalán invierte cada mes de forma disciplinada (y se atreve con las criptomonedas más que nadie), un valenciano prefiere productos con bajo riesgo, un castellanoleonés invierte casi obsesionado con la jubilación, y casi la mitad del país ni siquiera se plantea empezar, frenada sobre todo por el miedo a la inestabilidad geopolítica. Estas son algunas de las principales conclusiones del Barómetro Mintos 2026, el primer estudio que la plataforma europea de inversión Mintos realiza en nuestro país para conocer de primera mano cómo somos los españoles a la hora de invertir.
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