
En un momento en que el fraude, los ciberrobos y las alertas por ataques digitales masivos están a la orden del día, en el sector bancario los cajeros automáticos son un elemento especialmente vulnerable.
Aunque los ataques físicos (alunizajes, explosiones o accesos por la fuerza al dinero que guardan) suelen llevarse la atención mediática por su naturaleza dramática, apenas suponen un 5% de las pérdidas relacionadas con estos dispositivos.
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