
La inteligencia artificial agéntica empieza a abrir una nueva fase en la transformación tecnológica de bancos y aseguradoras. Tras una primera etapa marcada por asistentes, copilotos, chatbots y automatizaciones de tareas concretas, los agentes IA introducen una lógica distinta: sistemas capaces de coordinar pasos, consultar información, interactuar con aplicaciones corporativas y activar procesos dentro de límites previamente definidos.
Según la European Banking Authority, el 55% de los bancos encuestados ya utiliza IA generalista o agéntica en procesos de relación con cliente, especialmente en detección y notificación de actividad fraudulenta o sospechosa, apoyo a equipos de atención, automatización de información para autoservicio y asistentes digitales. Este dato apunta a un cambio relevante para el sector financiero: la IA deja de operar solo como una capa de apoyo y empieza a integrarse en procesos reales de negocio.
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