
El pasado 2 de agosto entró en vigor la fase de inspección y sanción plena del Reglamento europeo de Inteligencia Artificial (AI Act), la norma que regula el uso de la inteligencia artificial en la Unión Europea. Desde esa fecha, los organismos supervisores nacionales —en España, la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA)— tienen capacidad plena para inspeccionar y sancionar a las empresas que incumplan sus obligaciones, con multas de hasta 35 millones de euros o el 7% de la facturación global de la compañía, con independencia de su tamaño o sector.
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