
La regulación se ha consolidado como uno de los principales catalizadores del nuevo paradigma en ciberseguridad, obligando a las organizaciones a integrar la seguridad, la resiliencia y la responsabilidad en sus esquemas de gobierno corporativo y toma de decisiones. Softtek, líder en soluciones tecnológicas globales, destaca en su White Paper ‘Cybersecurity Reinvented’ que los nuevos marcos normativos van más allá de la exigencia de controles técnicos para requerir capacidad real de operar bajo riesgo, continuidad del negocio, gestión de terceros y responsabilidad ejecutiva.
Aunque la mayoría de las empresas reconoce que la regulación contribuye de forma efectiva a reducir el riesgo en materia de ciberseguridad y eleva la disciplina corporativa, el cumplimiento normativo está avanzando a un ritmo superior al de la capacidad real de ejecución. La proliferación normativa, la fragmentación entre distintas jurisdicciones y la creciente complejidad de los requisitos están desbordando la capacidad organizativa para traducirlos en un control efectivo del riesgo.
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