Softtek insta a llevar la ciberseguridad del papel a la práctica ante la creciente presión regulatoria

Workshop slide reading “DEL PAPEL A LA PRÁCTICA: Acción ante la Presión Regulatoria”

La regulación se ha consolidado como uno de los principales catalizadores del nuevo paradigma en ciberseguridad, obligando a las organizaciones a integrar la seguridad, la resiliencia y la responsabilidad en sus esquemas de gobierno corporativo y toma de decisiones. Softtek, líder en soluciones tecnológicas globales, destaca en su White Paper ‘Cybersecurity Reinvented’ que los nuevos marcos normativos van más allá de la exigencia de controles técnicos para requerir capacidad real de operar bajo riesgo, continuidad del negocio, gestión de terceros y responsabilidad ejecutiva.

Aunque la mayoría de las empresas reconoce que la regulación contribuye de forma efectiva a reducir el riesgo en materia de ciberseguridad y eleva la disciplina corporativa, el cumplimiento normativo está avanzando a un ritmo superior al de la capacidad real de ejecución. La proliferación normativa, la fragmentación entre distintas jurisdicciones y la creciente complejidad de los requisitos están desbordando la capacidad organizativa para traducirlos en un control efectivo del riesgo.

Brecha entre el cumplimiento documental y la resiliencia real

Buena parte del tejido empresarial sufre para llevar a la práctica los requisitos regulatorios y vigilar a sus proveedores. El problema no es presupuestario ni de concienciación, sino puramente operativo: exceso de normas, dependencia externa, control de la supply chain y falta de personal capacitado.

Además, existe un evidente desacuerdo interno, ya que los especialistas en seguridad evalúan el cumplimiento real de forma mucho más rigurosa que el resto del comité directivo, sobre todo en materia de IA, resiliencia e infraestructuras estratégicas.

Esta desconexión pone al descubierto que los esquemas clásicos de ciberseguridad no se crearon para soportar la exigencia normativa actual, la interconexión de los riesgos ni la volatilidad del entorno digital. Mientras las auditorías de cumplimiento solo verifican que las medidas existan sobre el papel, los ciberdelincuentes aprovechan que esas defensas no funcionan en la práctica. Así, limitar la seguridad a un mero trámite administrativo permite superar los controles legales sin evitar que la empresa siga siendo vulnerable a las amenazas reales.

Doris Seedorf, CEO de Softtek para España, explica: “el desafío prioritario para las compañías no es acatar más normativas, sino implantar una ciberseguridad capaz de encajar esa presión sin resquebrajarse. Si el modelo operativo no es escalable, la regulación pierde su sentido de mitigar riesgos y acaba convertida en una fuente añadida de trabas y complejidad”.

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