
A diferencia de otros casos analizados anteriormente en este blog, en esta ocasión los delincuentes se dirigen a un perfil profesional que ofrece sus servicios y productos en varias redes sociales, entre las que se encuentra Facebook. Esto no es algo inusual, puesto que los atacantes pueden usar estos perfiles para propagar otros tipos de estafas y amenazas una vez se han hecho con el control, aprovechándose de la confianza que los usuarios puedan tener en el perfil.
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