
Hay escenarios que nacen predestinados a ser un escenario de crimen y fascinación. En La Cámara de las maravillas, María Oruña nos conduce tras los imponentes muros del Palacio Dorado, un emblemático enclave madrileño donde la aristocracia y la alta sociedad rinden culto al coleccionismo. En este refinado ambiente arranca una propuesta que se encuadra de lleno en el thriller artísticamente sofisticado y la novela de misterio clásica. La narradora gallega, ampliamente aclamada por su solvencia en el género negro, teje un enigmático juego de espejos donde la falsificación, el expolio y el robo de guante blanco convergen en una atmósfera vibrante de luces y sombras.
Sigue leyendo







