
La inteligencia artificial generativa se ha consolidado como una herramienta habitual tanto en el ámbito profesional como en el personal. Entre las plataformas que más protagonismo han ganado en los últimos meses se encuentra Claude, el asistente desarrollado por Anthropic, cuya adopción continúa creciendo entre desarrolladores, empresas y usuarios que recurren a la IA para redactar textos, analizar documentos, programar o automatizar diferentes tareas. Sin embargo, este uso cada vez más extendido también hace necesario prestar atención a cómo se gestionan los datos que compartimos con este tipo de herramientas.
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