
La inteligencia artificial generativa se ha consolidado como una herramienta habitual tanto en el ámbito profesional como en el personal. Entre las plataformas que más protagonismo han ganado en los últimos meses se encuentra Claude, el asistente desarrollado por Anthropic, cuya adopción continúa creciendo entre desarrolladores, empresas y usuarios que recurren a la IA para redactar textos, analizar documentos, programar o automatizar diferentes tareas. Sin embargo, este uso cada vez más extendido también hace necesario prestar atención a cómo se gestionan los datos que compartimos con este tipo de herramientas.
En este sentido, Josep Albors, responsable de investigación y concienciación de ESET España advierte: “Cada vez que un usuario interactúa con un asistente de inteligencia artificial se inicia un flujo de información que implica el procesamiento y almacenamiento de los datos introducidos. Comprender qué ocurre con esa información y qué opciones existen para protegerla es un paso fundamental para aprovechar las ventajas de la IA sin comprometer la privacidad o la seguridad de la información personal y corporativa”.
En el caso de Claude, la comunicación entre los dispositivos de los usuarios y los servidores de Anthropic se realiza mediante conexiones cifradas siguiendo los estándares habituales del sector. Además, la compañía aplica controles de acceso internos para limitar quién puede acceder a la información almacenada y cuenta con certificaciones internacionales como SOC 2 Tipo II, ISO 27001 e ISO 42001, que acreditan la existencia de procesos de seguridad y gestión específicos para proteger los datos y gestionar los riesgos asociados a la inteligencia artificial. No obstante, estas certificaciones no garantizan que las respuestas del asistente sean siempre correctas o que la herramienta esté libre de errores, sino que la organización dispone de medidas auditadas para proteger la información que procesa.
«La inteligencia artificial puede convertirse en una gran aliada tanto para usuarios como para empresas, pero no debemos olvidar que la información que compartimos con estas herramientas puede tener un gran valor. Antes de introducir datos personales, credenciales o información confidencial conviene revisar la configuración de privacidad y asegurarse de que estamos utilizando el entorno adecuado«, explica Albors.
¿Qué ocurre con las conversaciones que mantenemos con la IA?
Las conversaciones mantenidas con Claude se almacenan para permitir que los usuarios accedan a su historial desde distintos dispositivos y mantener el contexto dentro de cada sesión. Sin embargo, el tratamiento posterior de esos datos depende del tipo de cuenta utilizada y de la configuración de privacidad elegida.
Los usuarios de las versiones gratuitas y de pago para consumidores pueden decidir si autorizan que sus conversaciones se utilicen para entrenar futuros modelos de inteligencia artificial. Si aceptan esta opción, Anthropic puede conservar esos datos durante un periodo más prolongado, mientras que quienes deciden no participar en ese entrenamiento ven cómo sus conversaciones se eliminan automáticamente transcurridos 30 días.
Por su parte, las organizaciones que utilizan Claude a través de la API o de las versiones Enterprise cuentan con políticas diferentes, ya que los datos procesados mediante estas modalidades no se emplean para entrenar los modelos de inteligencia artificial por defecto. Esta diferencia resulta especialmente relevante cuando se trabaja con información confidencial o propiedad intelectual de las empresas.
Precisamente por ello, desde ESET recuerdan que la utilización de herramientas de IA en el entorno profesional debe ir acompañada de políticas internas claras sobre qué tipo de información puede compartirse y qué soluciones están autorizadas por la organización.
Cómo utilizar Claude de forma más segura
Para minimizar los riesgos asociados al uso de asistentes de inteligencia artificial, los investigadores de ESET recomiendan seguir una serie de buenas prácticas:
- Evita introducir datos personales, información confidencial, credenciales o secretos comerciales en conversaciones con herramientas de IA.
- Revisa la configuración de privacidad y desactiva el uso de tus conversaciones para el entrenamiento de modelos si no deseas compartir esa información.
- Si utilizas Claude en un entorno profesional, emplea las cuentas corporativas o las soluciones autorizadas por tu organización en lugar de cuentas personales.
- Activa la autenticación en dos pasos (2FA) y utiliza una contraseña robusta y única para proteger el acceso a tu cuenta.
- Mantén actualizado el sistema operativo y la solución de seguridad para reducir el riesgo de robo de credenciales mediante malware.
«La seguridad de la inteligencia artificial es una responsabilidad compartida. Los proveedores deben implementar medidas para proteger los datos de sus usuarios, pero cada persona también debe valorar cuidadosamente qué información comparte con estas plataformas. La mejor protección sigue siendo evitar introducir datos sensibles cuando no sea estrictamente necesario«, concluye Josep Albors.