
Menos paradas de producción y un menor impacto de los cuellos de botella en el suministro. Las empresas españolas están ahora mejor preparadas para hacer frente a unas cadenas de suministro volátiles que hace unos años. Así lo recoge el informe anual sobre la cadena de suministro publicado por reichelt elektronik. Sin embargo, esta mayor resiliencia no se traduce en un alivio económico: el aumento de los costes y la inestabilidad geopolítica mantienen la presión sobre las empresas.
Menos paradas, más incertidumbre
Las empresas están hoy mejor preparadas para afrontar las interrupciones en el suministro. Por ejemplo, solo el 12% de las empresas afirma haber sufrido un impacto significativo debido a los cuellos de botella en la cadena de suministro, frente al 22% registrado en 2025. Esto se hace especialmente evidente en las paradas de actividad. Hace dos años, las máquinas y operaciones permanecían paradas una media de 17,9 días; en 2026, esta cifra se ha reducido a solo 13,6 días. Además, el 37% de las empresas no sufrió ninguna parada, frente al 23% del año anterior.
A pesar de esta evolución, las empresas españolas afrontan el futuro con cautela. Aunque el 55% espera que la situación del suministro mejore en los próximos meses, el aumento de los conflictos globales genera incertidumbre. La guerra entre Irán y Estados Unidos es la principal preocupación de las empresas: el 69% espera nuevos efectos negativos, seguida de cerca por la guerra entre Rusia y Ucrania (64%). Muchas empresas (59%) también consideran cada vez más preocupantes los conflictos comerciales entre la UE y China.
Las subidas de precios y los costes energéticos dominan el día a día
A pesar de la mayor estabilidad de las cadenas de suministro, las empresas afrontan una presión económica creciente. El aumento de los precios de los componentes críticos es la principal carga para el 74% de los encuestados, una cifra que, aunque se sitúa 10 puntos porcentuales por debajo del año anterior, continua siendo elevada. Le siguen de cerca los elevados precios de la energía, con un 72%, 2 puntos porcentuales por encima de 2025. El aumento de los costes de transporte (72%) y la escasez de materias primas (57%) también se perciben cada vez más como grandes retos.
Esto se refleja igualmente en la valoración que hacen las empresas de las mayores amenazas para su modelo de negocio. En primer lugar, con un 43%, se sitúan los elevados costes de ubicación en comparación con otros países, que incluyen los costes de energía, mano de obra y alquileres. Le siguen la dependencia de materias primas procedentes de China (30%), la dependencia de las importaciones de componentes críticos, como los semiconductores (28%), y la fuerte competencia en precios por parte de empresas chinas del sector de la ingeniería mecánica (28%).
Las piezas de repuesto y los sensores, los componentes más afectados por la escasez en España
La situación respecto al aprovisionamiento de componentes críticos varía según el tipo de componente y muestra cambios notables respecto al año anterior. Las piezas de repuesto para equipos y maquinaria son las más afectadas por la escasez, con un aumento del 39% en 2025 al 52% en 2026, consolidándose como el principal reto de aprovisionamiento para las empresas españolas. Los sensores también registran un incremento destacado, pasando del 20% al 32% en el mismo periodo. Los semiconductores, en cambio, se mantienen en niveles prácticamente estables, con un 32% en 2026 frente al 33% registrado el pasado año.
La automatización y la IA hacen que las cadenas de suministro sean más resilientes
Ante esta presión, la tecnología se convierte en una herramienta clave para mejorar la resiliencia de las cadenas de suministro. El 52% afirma utilizar sistemas automatizados, por ejemplo, en la gestión de inventarios, como en la recepción y expedición de mercancías, o para realizar pedidos de forma automática. Por otro lado, el 47% utiliza sistemas de inteligencia empresarial (BI), por ejemplo, para una planificación y previsión inteligente de la cadena de suministro.
Los sistemas de IA agéntica para la toma de decisiones automatizada ya se utilizan en el 29% de las empresas. Y es que, el 43% de las compañías considera que estos sistemas podrían aplicarse a la optimización de inventarios y la gestión de almacenes. Le siguen, con un 31%, la detección automática de errores o situaciones de emergencia y el apoyo a la hora de resolverlos.
«Los resultados del último informe sobre la cadena de suministro muestran que las empresas españolas han aprendido de los últimos años y han hecho que sus cadenas de suministro sean más resilientes», afirma Christian Reinwald, Director de Gestión de Producto y Marketing de reichelt elektronik. «Sin embargo, el aumento de los costes de la energía y de los componentes críticos, junto con los conflictos geopolíticos, está trasladando la presión de las cadenas de suministro al ámbito económico. Por ello, es fundamental que las empresas diseñen cadenas de suministro que no solo sean estables, sino también económicamente viables y flexibles».