
El reciente incidente registrado en Francia contra sistemas de refrigeración comercial, que provocó la retirada de alimentos de la venta y pérdidas millonarias para varias cadenas de supermercados, ha puesto de manifiesto los riesgos que los ciberataques a sistemas industriales conectados pueden representar para la continuidad de los negocios.
En este contexto, Juan Francisco Cornago, director de Ciberseguridad de la multinacional tecnológica Babel, advierte que cuando un sistema industrial conectado controla un proceso físico, un ciberincidente puede convertirse rápidamente en un problema de continuidad de negocio. “No solo están en juego datos de clientes o la caída de una web: puede verse afectada la operación de una tienda, una fábrica, un almacén o un edificio”, explica.
La refrigeración es un buen ejemplo, pero no el único. Ocurre lo mismo con la climatización, la producción industrial, la logística, la gestión energética o los sistemas de control de un edificio. Son entornos concebidos para ciclos de vida largos que, con el tiempo, se han conectado para hacer más cómodo su mantenimiento y supervisión.
El acceso remoto y la falta de inventario, entre los principales riesgos
La conexión remota aporta ventajas evidentes: permite resolver averías, centralizar operaciones y reducir desplazamientos. El riesgo aparece cuando se conecta equipamiento antiguo sin comprobar su estado de soporte, quién puede acceder a él o cuál sería el impacto de un fallo.
Además, estas instalaciones suelen quedar entre varias responsabilidades —tecnología, operaciones y mantenimiento—, sin un propietario claro. Por eso, desde Babel señalan que el primer paso es disponer de un inventario fiable que permita identificar los equipos existentes, qué versión utilizan, si siguen recibiendo actualizaciones y quién responde por cada uno.
Organismos como INCIBE ya habían publicado avisos sobre vulnerabilidades en sistemas de control industrial, como los realizados en mayo de 2025. Esto ilustra otra carencia habitual: las alertas de fabricantes y autoridades solo son útiles si una empresa puede comprobar con rapidez si afectan a alguno de sus activos. Sin un inventario actualizado, los avisos pueden llegar a tiempo y, aun así, no traducirse en una medida de protección concreta.
Otro de los aspectos claves es el acceso remoto. El CERT-FR recomienda retirar de internet los equipos con dirección IP pública y utilizar redes protegidas o VPN para el mantenimiento, pero eso no basta por sí solo. Las compañías deben revisar quién accede, con qué permisos y durante cuánto tiempo; limitar ese acceso, registrar las conexiones y revocarlas cuando dejan de ser necesarias reduce de forma considerable el riesgo.
Detección temprana y la gestión descentralizada, claves para reducir el impacto
Por otro lado, en la detección, no basta con confiar en lo que informa el propio sistema porque, si el controlador se ve comprometido, esa información puede dejar de ser fiable. Conviene contrastarla con señales independientes, como cambios inesperados de configuración, accesos fuera de horario, actividad simultánea en varias instalaciones o sensores externos.
Antes de incorporar nuevas herramientas o automatizaciones, el primer paso es conocer el funcionamiento normal de cada sistema y decidir qué desviaciones deben generar una alerta.
El caso también plantea una cuestión de arquitectura: la gestión centralizada aporta eficiencia, pero puede concentrar el riesgo si una única consola o cuenta alcanza instalaciones repartidas por todo un país.
“No se trata de desconectar la industria, sino de conectar con criterio: separar redes, limitar privilegios, mantener capacidades locales de operación y prever qué procesos deben seguir funcionando, aunque falle la supervisión central”, señala Cornago.
Desde Babel recuerdan que la ciberseguridad industrial ya no es una especialidad apartada de la actividad empresarial, sino una parte directa de la continuidad de negocio. “Y cuanto antes se trate como tal, menos probable será que una alerta técnica termine convirtiéndose en una crisis operativa”, concluye su director de Ciberseguridad.