
Pôdo, la red de cabinas privadas e insonorizadas para trabajar en movilidad, llega a la Terminal T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, con el primer arrendamiento de Aena para el establecimiento de cabinas privadas de trabajo en un aeropuerto español.
La instalación responde a la evolución del modelo laboral y a la creciente necesidad de habilitar espacios productivos más allá de la oficina tradicional. En España, más de 3,2 millones de personas teletrabajan y un 25 % lo hace en modalidad total o parcial. En este contexto, los desplazamientos, escalas y tiempos de espera forman ya parte de la jornada laboral de muchos profesionales. Por ello, en entornos de alta afluencia de personas, como son los aeropuertos, se intentan habilitar espacios tranquilos, privados y preparados para trabajar.
El ruido, la principal barrera para trabajar fuera de la oficina
Según datos del sector, el 59 % de los trabajadores identifica el ruido como la principal distracción en entornos compartidos. Las cabinas de Pôdo ofrecen una solución mediante espacios privados, insonorizados y cómodos, pensados para teletrabajar, atender videollamadas importantes o concentrarse durante los tiempos de espera. En los grandes hubs europeos, el tiempo medio de permanencia en el aeropuerto es mayor, lo que refuerza la necesidad de contar con soluciones flexibles para quienes quieren aprovechar ese tiempo de forma productiva.
Acceso digital, privacidad y uso flexible
Pôdo ha instalado un total de seis cabinas en la zona de embarque de la T4, distribuidas en dos bloques de tres unidades. Uno de ellos está situado entre las puertas J40 y J41 y el otro entre las J58 y J59. Cada bloque cuenta con dos cabinas individuales y una cabina grupal, adaptadas a diferentes necesidades de uso.
El acceso a estas se realiza a través de la app de Pôdo o mediante un quiosco de pago, con reserva y pago digital, facturación automática y un sistema de entrada sencillo y seguro. Cada cabina cuenta con red de wifi privada, ventilación eficiente y continua, bloqueo automático entre usos y luz interior diseñada para favorecer la concentración y mejorar la experiencia en videollamadas, adaptable por el usuario.
El modelo está pensado para un uso flexible y bajo demanda, sin necesidad de membresías, llaves físicas ni procesos complejos. De esta forma, cualquier pasajero puede acceder a un espacio privado cuando lo necesite, durante el tiempo que necesite.
La T4, un punto estratégico para el trabajo en movilidad
La llegada de Pôdo a Madrid-Barajas se produce en uno de los principales hubs aeroportuarios de Europa. En 2025, el aeropuerto registró 68,2 millones de pasajeros, con más de 1.100 vuelos diarios, consolidando su posición como un enclave estratégico para viajeros de negocios y profesionales en movilidad.
“Esta apertura supone un paso relevante para Pôdo porque nos permite llevar nuestra solución a un entorno clave para la movilidad profesional. Nuestro objetivo es facilitar que los usuarios puedan disponer de un espacio privado y preparado para trabajar allí donde lo necesiten, sin depender de infraestructuras fijas ni de procesos complejos”, señala Ramón Pau Tomás, Cofundador de Pôdo.
Una red en expansión en España
Con esta apertura, Pôdo suma ya ocho ubicaciones activas en España, con presencia en Barcelona, Madrid, Málaga y Bilbao. Sus cabinas están disponibles en universidades, clínicas, centros comerciales y estaciones, y la red seguirá creciendo con el objetivo de acercar espacios privados de trabajo a los principales puntos de tránsito y alta afluencia de personas.