
Elegir un libro por su historia, su autor o una recomendación debería ser una decisión sencilla. Sin embargo, que una obra esté disponible en formato digital no significa que todas las personas puedan acceder y leerla en igualdad de condiciones.
Un libro electrónico puede presentar barreras si su estructura no puede ser interpretada correctamente por un lector de pantalla, si las imágenes relevantes carecen de descripción, si no permite adaptar determinadas características de visualización o si la plataforma desde la que se adquiere o consulta no es accesible.
Por eso, garantizar una lectura accesible implica mirar más allá del propio libro y tener en cuenta todo el recorrido que hace una persona hasta poder encontrarlo, acceder a él y disfrutarlo de forma autónoma.
Mucho más que un EPUB accesible
Contar con una estructura correcta del documento, incorporar descripciones cuando sean necesarias, utilizar formatos accesibles como EPUB, incluir metadatos que permitan conocer las características de accesibilidad de una obra o validar los archivos antes de su publicación son algunas de las medidas que la Ley Europea de Accesibilidad exige y que permiten avanzar hacia contenidos digitales más accesibles.
Las plataformas de lectura y distribución también deben dejar que una persona pueda buscar un título, acceder a la información sobre él, adquirirlo, abrirlo y navegar por su contenido de forma autónoma. Del mismo modo, los dispositivos deben ser compatibles con tecnologías de apoyo como lectores de pantalla y permitir adaptar determinadas características de visualización.
La accesibilidad debe contemplar además la comprensión de los contenidos y las interfaces, incorporando la accesibilidad cognitiva para evitar barreras para personas con discapacidad intelectual o dificultades de lectura.
El acceso a la cultura también depende de cómo diseñamos la tecnología
La accesibilidad digital beneficia directamente a las personas con discapacidad, pero diseñar contenidos, servicios y plataformas capaces de adaptarse a diferentes formas de uso mejora también la experiencia de una población cada vez más diversa.
En este sentido, el reto del sector editorial no consiste únicamente en cumplir un requisito técnico, sino en integrar la accesibilidad en sus procesos de creación y distribución desde el origen. AccessibleEU, iniciativa europea liderada por Fundación ONCE, trabaja precisamente para apoyar la implementación de la legislación de accesibilidad, fortalecer las capacidades de profesionales y organizaciones y conectar a administraciones públicas, empresas, sociedad civil y personas expertas de los Estados miembros.
Un marco europeo para acelerar el cambio
La accesibilidad a los libros y a la lectura no es únicamente una cuestión tecnológica, sino también de derechos. La Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce, en su artículo 30, el derecho de las personas con discapacidad a participar en la vida cultural en igualdad de condiciones y a acceder a materiales culturales en formatos accesibles.
En este marco, la Ley Europea de Accesibilidad converge con el Tratado de Marrakech, que desde 2013 promueve la eliminación de barreras legales para facilitar la creación y el intercambio transfronterizo de obras en formatos accesibles para personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso.
La combinación de estos marcos supone una oportunidad para avanzar hacia un modelo editorial más inclusivo. Sin embargo, todavía existen desafíos como la necesidad de reforzar el conocimiento técnico dentro del sector, integrar la accesibilidad en los flujos de trabajo editoriales, ampliar la disponibilidad de obras accesibles en diferentes lenguas y géneros y mejorar la coordinación entre administraciones, empresas y sociedad civil.
Precisamente para abordar estos desafíos, AccessibleEU y la European Blind Union (EBU) celebrarán 30 de septiembre el evento europeo “Building an Accessible Book Ecosystem”, que reunirá a diferentes actores para analizar las obligaciones legales y técnicas que afectan al sector y compartir buenas prácticas y herramientas.
Durante la jornada se abordarán cuestiones como los EPUB accesibles, los estándares de metadatos y los procesos de validación, además de avanzar en la cooperación entre AccessibleEU, EBU e Inclusion Europe para impulsar una hoja de ruta común que contribuya a aumentar la disponibilidad de obras accesibles en Europa.
“La accesibilidad a la lectura no es únicamente una cuestión tecnológica, sino una cuestión de derechos. Garantizar que una persona pueda encontrar, adquirir y leer un libro de forma autónoma exige que todo el ecosistema editorial incorpore la accesibilidad desde el origen. Desde AccessibleEU queremos contribuir a que ese conocimiento se traduzca en soluciones reales y en una oferta cultural que pueda disfrutarse en igualdad de condiciones”, señala Jesús Hernández-Galán, director de AccessibleEU.
Como Centro Europeo de Recursos sobre Accesibilidad, AccessibleEU facilita conocimiento, formación, buenas prácticas y espacios de cooperación para ayudar a que la normativa pueda trasladarse a soluciones concretas.
El reto ya no es únicamente ampliar la oferta digital, sino garantizar que la tecnología abra las puertas de la cultura a más personas y no genere nuevas barreras.