Nueve de cada diez organizaciones financieras detectan un aumento de los ataques impulsados por IA

Cybersecurity team analyzing AI-driven threat detected on multiple monitors in control room

La inteligencia artificial está transformando la ciberdelincuencia a una velocidad sin precedentes y el sector financiero se ha convertido en uno de sus principales objetivos. Según el informe Modern Bank Heist in 2026, elaborado por TrendAI™, el 89% de las organizaciones financieras ha registrado un incremento interanual de los ataques habilitados por IA. Una tendencia que confirma la rápida industrialización del cibercrimen y el uso creciente de tecnologías capaces de automatizar campañas completas de ataque.

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que los atacantes ya no se limitan al robo de información, sino que interfieren activamente en la respuesta de los equipos de seguridad mientras los incidentes están en curso. Esta práctica, conocida como “Counter Incident Response” (contrarrespuesta a incidentes), busca dificultar las investigaciones, ralentizar la contención y aumentar las probabilidades de éxito del ataque. De hecho, el 67% de las organizaciones afirma haber sufrido este tipo de actuaciones.

La automatización no solo está incrementando el volumen de ataques, sino también su impacto operativo y económico sobre las entidades financieras. Durante el último año, el 41% de las entidades sufrió ciberataques destructivos, mientras que el 55% detectó un incremento de los ataques dirigidos a interfaces de programación de aplicaciones (API), uno de los principales puntos de acceso a los servicios financieros digitales. Asimismo, el 46% registró intentos de robo de información estratégica no pública, como inteligencia de mercado o estrategias de inversión.

Pese a este escenario, el informe pone de manifiesto que las inversiones en ciberseguridad no evolucionan al mismo ritmo que las amenazas. Más de la mitad de las organizaciones (54%) asegura que sus presupuestos de seguridad no han aumentado durante el último año, a pesar del deterioro del panorama de riesgos.

La IA agéntica acelera la industrialización del cibercrimen

El informe identifica un importante cambio en la forma de operar de los grupos ciberdelincuentes, que están incorporando rápidamente capacidades de IA agéntica para automatizar campañas de phishing, fraude y explotación de vulnerabilidades.

En lugar de depender de operadores individuales, los atacantes comienzan a coordinar agentes especializados de inteligencia artificial capaces de ejecutar simultáneamente distintas fases de un ataque, reduciendo los tiempos de ejecución y aumentando su eficacia. A diferencia de los modelos tradicionales de inteligencia artificial, los agentes de IA son capaces de ejecutar tareas de forma autónoma, coordinarse entre sí y adaptar su comportamiento en función de los resultados obtenidos. Esta automatización marca el inicio de una nueva etapa en la ciberdelincuencia, caracterizada por operaciones mucho más escalables, eficientes y difíciles de detener mediante procesos defensivos tradicionales.

Los investigadores de TrendAI™ también alertan del auge de técnicas cada vez más sofisticadas, como la esteganografía, que permite ocultar instrucciones maliciosas dentro de imágenes aparentemente inofensivas para eludir los controles de seguridad tradicionales. Paralelamente, los troyanos de acceso remoto (RAT) disponibles continúan evolucionando e incorporan capacidades que, hasta hace poco, estaban reservadas a actores patrocinados por Estados.

“La cuestión ya no es si los ciberdelincuentes utilizarán inteligencia artificial, sino quién será capaz de adaptarse más rápido. Estamos asistiendo a la industrialización del cibercrimen, donde organizaciones criminales utilizan agentes de IA para automatizar campañas completas y operar a velocidad de máquina. Las entidades financieras necesitan responder con el mismo nivel de inteligencia, automatización y capacidad de adaptación si quieren mantener su ventaja defensiva”, apunta Raúl Guillén, Cybersecurity Strategy Evangelist de TrendAI™.

Del modelo reactivo a la supresión proactiva de intrusiones

Ante este nuevo escenario, TrendAI™ considera que las entidades financieras deben evolucionar desde modelos de ciberseguridad reactivos hacia estrategias proactivas de supresión de intrusiones. Para ello, la compañía recomienda combinar tecnologías de detección impulsadas por inteligencia artificial, inteligencia de amenazas, parcheo virtual, servicios gestionados de detección y respuesta (MDR) y un liderazgo ejecutivo con capacidad para impulsar la resiliencia en la organización.

El estudio también subraya la necesidad de reforzar la protección frente a amenazas emergentes como los ataques de prompt injection, el fraude mediante deepfakes o el compromiso del correo electrónico corporativo (Business Email Compromise), además de dotar a los CISOs de una posición ejecutiva independiente y de capacidad de decisión directa sobre la estrategia de ciberresiliencia.

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