
El uso de herramientas de Inteligencia Artificial al margen de las políticas corporativas comienza a consolidarse como una preocupación para las pymes españolas. Según una encuesta de Sharp entre responsables de TI de nuestro país, el 44% considera que la denominada Shadow AI representa un riesgo para su organización, una cifra que sitúa a España como el país europeo más preocupado por este fenómeno y más de 13 puntos por encima de la media europea (30,8%).
Además, el 46% cree que los empleados se registran en plataformas de IA sin conocimiento de la dirección y el 42% afirma que las utilizan sin informar a la empresa. Estas conclusiones forman parte de un estudio elaborado por Sharp Europa a partir de una encuesta realizada a más de 2.500 responsables de la toma de decisiones y compras en departamentos de TI de pymes de diez países europeos.
Los resultados reflejan cómo la adopción de la IA está avanzando más rápido que la capacidad de muchas pymes de nuestro país para establecer mecanismos de supervisión y gobernanza adecuados. De hecho, el 25,6% de los responsables de TI españoles reconoce no saber cuántas plataformas de IA se utilizan actualmente en su organización, una situación que evidencia las dificultades para controlar el uso de una tecnología cada vez más accesible y extendida entre los empleados.
La investigación de Sharp apunta a que el reto ya no reside únicamente en facilitar el acceso a las herramientas de IA, sino en crear las condiciones necesarias para que su utilización se produzca de forma transparente, segura y alineada con las políticas corporativas. En este sentido, el 48% de los responsables de TI españoles reconoce necesitar una orientación más clara sobre cómo adoptar y utilizar la IA de forma eficiente y segura, cinco puntos por encima de la media europea (43%).
Según Roland Singer, vicepresidente de Sharp DX Europe, “las organizaciones han avanzado con rapidez en la incorporación de herramientas de IA, pero en muchos casos todavía están definiendo cómo utilizarlas de forma transparente, segura y alineada con sus objetivos de negocio. El reto ya no es únicamente tecnológico; también es organizativo y cultural”.
Singer añade que “la siguiente fase de adopción de la IA no dependerá tanto del acceso a la tecnología como de la capacidad de las organizaciones para generar confianza, establecer políticas claras de uso y crear marcos compartidos que permitan aprovechar todo su potencial de forma responsable”.
Ante este escenario, Sharp considera que las organizaciones necesitan abordar la adopción de la IA desde una perspectiva integral que combine tecnología, gobernanza y formación. Para ello, la compañía ayuda a las empresas a integrar la IA de forma segura en sus procesos de trabajo mediante la combinación de tecnología para el entorno laboral, servicios TI, infraestructura cloud y soluciones de ciberseguridad, favoreciendo una adopción alineada con las políticas corporativas y adaptada a las necesidades reales de cada organización.