
La industria de los videojuegos comienza a ser uno de los sectores más lucrativos del mundo, superando ya a los grandes pilares del ocio como el cine y la televisión. El año pasado, este imperio digital movió más de 147.000 millones de euros, un 20% más que en 2019, según la consultora de deportes electrónicos Newzoo. Teniendo en cuenta que el cine venía generando más de 41.000 millones de dólares, es normal que los cibercriminales hayan visto en los videojuegos un filón para cometer sus fechorías. En concreto, lavar dinero. Por su carácter digital, los juegos online son la herramienta preferida para el blanqueamiento de capitales, por parte de delincuentes de bajo perfil y organizaciones delictivas.
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