
Las recientes vulnerabilidades críticas detectadas en PHP, un lenguaje utilizado en millones de sitios web, ponen de manifiesto el doble efecto de la inteligencia artificial (IA) sobre la ciberseguridad: su capacidad para identificar vulnerabilidades a gran escala y la posibilidad de que los atacantes aprovechen esos mismos avances para desarrollar y ejecutar ataques con mayor rapidez.
David Sanz, Senior Director Sales Engineering Europe South and Latin America de Commvault, advierte de que esta evolución aumentará la presión sobre los equipos de TI y hará necesario complementar las estrategias de prevención con mecanismos que permitan limitar el impacto de los ataques y recuperar rápidamente los servicios esenciales.
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