
Este verano no hace falta ser un gran aficionado para acabar hablando de fútbol. Basta con abrir el móvil para encontrarse con una repetición polémica, una celebración viral o ese nuevo jugador que acaba de explotar y del que todo el mundo habla. Los partidos se acumulan, las eliminatorias clave se acercan y millones de personas vuelven a compartir una misma e inquebrantable costumbre: reunirse frente a la pantalla para ver qué ocurre. Y es que el fútbol conserva una cualidad única: la capacidad de parar el tiempo durante noventa minutos y congregar a las personas alrededor de una misma emoción.
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