
Después de un día de playa o de piscina, muchas veces el mejor plan consiste simplemente en quedarse en casa. Una cena informal, una película, un partido o unas partidas con amigos bastan para convertir una noche cualquiera en uno de los mejores momentos del verano. Un mismo espacio, una misma pantalla y muchas formas distintas de disfrutarla.
Por eso, elegir un televisor ya no consiste únicamente en comparar pulgadas o resolución. La verdadera pregunta es otra: ¿es capaz de ofrecer la misma experiencia durante todo el día, aunque el salón esté muy iluminado?
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