
En un momento en el que la calidad de imagen se ha convertido en uno de los principales factores de decisión para el consumidor, entender qué hay detrás de cada televisor es más importante que nunca. Más allá de la resolución o el tamaño, la tecnología de retroiluminación juega un papel clave en cómo se ven los contenidos.
En el actual mercado de televisores, donde la resolución 4K ya es un estándar, la verdadera diferencia en la calidad de imagen está en cómo se gestiona la luz. En este sentido, TCL, fabricante número uno mundial en televisores Mini LED, televisores de gran formato y televisores Google TV y patrocinador oficial de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), pone el foco en las diferencias entre las distintas arquitecturas de retroiluminación del mercado.
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