
La llegada del verano no solo incrementa los desplazamientos y las reservas vacacionales, sino que también aumenta la exposición de empresas y organizaciones a campañas de suplantación digital. Los ciberdelincuentes aprovechan los periodos de mayor actividad para imitar marcas, páginas web y dominios corporativos con el objetivo de engañar a clientes y usuarios.
Sectores como el turístico, el transporte, la movilidad, la banca o el comercio electrónico concentran durante estas semanas un importante incremento del tráfico digital y las transacciones online, convirtiéndose en objetivos prioritarios para los ciberdelincuentes. En numerosos casos, las campañas de phishing comienzan con la creación de dominios lookalike, es decir,direcciones web prácticamente idénticas a las originales, y páginas fraudulentas que reproducen la identidad visual de compañías legítimas para captar datos personales, credenciales o pagos de los usuarios.
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